El empleado Acuario 1

Tal vez observe usted que el empleado Acuario tiene un amigo diferente todas las semanas. Para él es difícil satisfacerse con un solo individuo a la vez, ya que sus simpatías corren por muchos canales; por ello, con él es normal que brinde mas amistad de la que recibe.
Es posible que lo primero que tenga usted que hacer sea decidir a que tipo de Acuario pertenece su empleado. Aunque no hay más que un solo tipo básico de Urano, la naturaleza de Acuario puede manifestarse de dos maneras. El primer tipo es el del afable profesor que fuma su pipa, de modales relajados y con no pocos hábitos excéntricos, que vive en un apartamento elegante aunque un tanto extraño, lleno de momias egipcias, con un árbol de la India plantado en el centro del salón, campanas de Sumatra, mesas del siglo XVI y hamacas coloniales norteamericanas, además de uno o dos cuadros modernos y tal vez una vieja hélice de avión colgada sobre la chimenea. Su comida es para sibaritas: saltamontes a la parrilla y bistec a la tártara aderezado con huevos de hormigas. Generalmente, es brillante.
Los del otro tipo viven en alguna minúscula habitación cerca del metro, comen sándwiches de mostaza y ven su programa de televisión favorito en el primer televisor que se fabricó. Sus inventos están desparramados por todas partes, y sacan melodías de oído en un piano polvoriento y lavan los platos una vez por semana. Este también es brillante. El problema es que cuando se les sitúa a ambos en un lado social normal, es difícil ver la diferencia.
Ambos son escrupulosos en el trabajo. Ambos tienen un alto grado de inteligencia, unido a una percepción agudísima y una exquisita sensibilidad para todo lo que los rodea. Los dos se empapan de conocimiento mientras aparentemente están sumergidos en alguna abstracción. Su memoria es débil, pero la compensan con creces gracias a su penetrante intuición. Tienen hábitos extraños, son bondadosos y simpáticos, muy corteses por lo común, y combinan de manera extraña la ropa que usan. Ambos son leales y sinceros, y se rigen por un código estricto que no violan jamás. Los dos son solteros y cada uno de ellos tiene unos cinco mil excelentes amigos, que van desde Leonard Bernstein y José Namath hasta Scarface y la señora del puesto de frutas, que también tira las cartas. Conque, ya ve usted: Acuario es Acuario, y con eso no tiene nada que ver una pipa y un sándwich de mostaza ni un par de momias egipcias flanqueadas de plantas de loto.
Puede dar por sentado con toda seguridad que su empleado Acuario se ganará el salario que le paga. Aunque probablemente sea él la causa de ese eczema que tiene su secretaria y que el médico no puede diagnosticar ni curar, también es posible que algún día termine por aparecer en la primera plana del New York Times porque le entregan una medalla o algo así, y que usted pueda decir que le conocía cuando… Además, es posible que aporte alguna idea bien cuerda y concreta que tal vez hasta signifique algún premio para la empresa. Respecto de los secretos de la compañía, es digno de toda confianza, y probablemente no pueda encontrar nadie mejor que el para tratar con los clientes, porque se hará amigo del mas quisquilloso de ellos y se quedara pensando por que todo el mundo le considera tan difícil de tratar. Para Acuario, no es más que otro ser humano en cuya personalidad hay algún aspecto seductor que se puede descubrir con algunas preguntas corteses pero directas, y con un poco de observación.
No es probable que este empleado le importune continuamente pidiéndole un ascenso, porque el dinero –junto con las mujeres– ocupa el último lugar de su lista. Pero es lo bastante despierto como para saber lo que vale, y no seria prudente tratar de aprovecharse de él. Puede ser causa de que se enarquen algunas cejas, pero será raro que provoque escándalos o habladurías en la oficina. No encontrará usted en él el impulso de una ambición intensa, pero es una de las mejores mentalidades del zodiaco. Si en algún momento se decide a contratarle, no será de los que terminen apropiándose del negocio; en cambio, puede ser un elemento decididamente positivo, que algún día llegue a significar para la empresa un prestigio de nivel mundial.
Y cuando por fin se resuelva a casarse, es posible que pierda usted una buena secretaria (porque Acuario no querrá que su mujer trabaje), pero en definitiva usted quiere que a la pobre chica se le cure el eczema, ¿o no?

Signo Acuario

Artículos relacionados