La casa I

El signo ascendente y los contenidos de la Primera Casa nos ofrecen una gran cantidad de información sobre quiénes somos para nosotros mismos y sobre la imagen que proyectamos a los demás. Es la proyección de la imagen que tenemos de nosotros mismos, la puerta a través de la cual expresamos y activamos nuestras motivaciones interiores y nuestras necesidades psicológicas instintivas. El signo en el ascendente revela nuestra relación con el entorno inmediato, así como nuestra apariencia física y el tipo de cuerpo que tenemos. También es el punto en el horóscopo que refleja la primera impresión que probablemente daremos en cualquier situación social.
Si tuvieras que pasar toda tu vida en una Casa de cristal azul, no importa cómo fueran los interiores de tu hogar (tus alfombras, tus muebles, etc.), la gente vería a tu persona, y todo lo que te rodeara, de un tono azul. Asimismo, tu percepción del mundo que está fuera de tu Casa de cristal azul estaría coloreada del mismo tono. Nos resulta muy difícil salir de nuestra Casa, porque tendemos a llevar la coloración particular de nuestra personalidad a dondequiera que vayamos y a proyectar ese tono en todas las personas con las que nos relacionamos. El estudio de la astrología (incluyendo los horóscopos de otras personas) puede hacer que este viaje al mundo objetivo sea mucho más fácil y muchísimo más interesante.