Capricornio y el amor

Sólido como una roca pero con la inscripción «tierno» en el centro, independiente a rajatabla pero deseoso de delegar en otro las decisiones amorosas y vitales, un sensual tigre con la piel de un oso polar…, ningún otro signo del Zodíaco está más lleno de contradicciones que el enloquecedor aunque maravilloso Capricornio.

Su núcleo de pasión preciosa y duradera puede estar tan profundamente sepultado bajo capas y capas de temor, desconfianza e inseguridad, que es necesaria una esforzada excavación amorosa para llegar a él. Pero una pareja que invierta todo ese tiempo y esfuerzo será recompensada con una inestimable lealtad y una relación sexual espléndida que ganará en ardor con el tiempo.

Fuerte y autosuficiente, Capricornio es el tranquilo y seguro refugio donde los amantes pueden protegerse de las tormentas de la vida. Usted aguarda siempre allí con una palabra de estímulo y un abrazo afectuoso, y con una inconmovible fe en usted mismo que se contagia a las personas que ama, y que las hace sentir tan tiernamente protegidas que pueden enfrentase a los problemas del mundo.

Lento para depositar su confianza -característica que puede confundirse a veces con la dureza, o incluso con la hostilidad-, usted resulta intrigante porque va revelando poco a poco su tremenda capacidad amorosa. Muy pronto, sus potenciales amantes estarán dispuestos a prometerle cualquier cosa para experimentar la última entrega de su poder sexual, capaz de hacer temblar la tierra. Pero usted juega limpio, y rara vez promete algo que no puede cumplir, ni incita a los demás a hacerlo. El amor, como la vida, es para Capricornio un asunto serio, que no juega con los sentimientos de los demás y sin duda espera a cambio la misma consideración.

Práctico de la cabeza a los pies, usted puede emplear su buen ojo para el detalle en una relación: recuerda siempre cuál es la comida o la música favorita de su pareja, envía cartas que reflejan el gusto de su amante, se pasa meses buscando algún libro o antigüedad especiales…

Con esta meticulosidad se combina un ardiente poder sexual que empieza siendo cálido y se hace más caliente y salvaje cuando usted confía plenamente en su pareja. Usted no sólo mejora su aspecto con la edad, sino que además se hace más sensual, de modo que verdaderamente no hay peligro cuando se trata de un idilio capricorniano.

Capricornio