Rubí

Se denomina rubí al corindón que toma la coloración rojiza. Su nombre deriva del latín rubrum, que significa rojizo. Se ha logrado sintetizar al rubí en laboratorios especializados y el mercado se halla en la actualidad inundado de rubíes sintéticos. Para evitar comprar estas especies de rubí, se pueden adquirir rubíes naturales en tiendas especializadas en minerales, donde son asequibles al bolsillo y tienen los efectos astrológicos asegurados. Es fácil de encontrar en las joyerías pero su precio puede oscilar mucho según el tamaño y la calidad de color y de transparencia.
Se debe tener cuidado en no confundir al rubí con ciertas espinelas rojas, incluso granates rojos. Como recomendación se debe desconfiar de todo rubí tallado de tamaño grande y de gran limpieza y transparencia. No sería extraño que se tratase de un rubí sintético. Los cristales en bruto, perfectamente aptos para su uso, se presentan con formas ahusadas o bien en prismas hexagonales alargados o en prismas hexagonales achatados con formaciones triangulares apenas perceptibles en las caras que configuran las bases del prisma.
En el lapidario alfonsino aparecía en el grado 13 del signo de Leo, parte ésta destruida o desaparecida. Encontramos de nuevo al rubí en el lapidario de los decanatos, donde nos remite al segundo decanato de Leo e indica que está reseñado en el grado 13 de Leo y dice:
De la segunda faz del signo de León. De la piedra que a nombre robi. Robi es piedra que aunque es toda del Sol, hay en ella una gran parte de Venus. La virtud de esta piedra es que quien la trajera consigo, será ardid y de gran esfuerzo y bien visto por los reyes.
Se asocia con la estrella Regulus, situada sobre el grado 29 de Leo. Por otro lado Gaspar de Morales relata otras propiedades: El rubí ahuyenta y aparta el aire venenoso y pestífero, reprime la lujuria, da sanidad al cuerpo, y lo conserva, quita los malos pensamientos y reconcilia de enemigos a amigos.
Tradicionalmente se considera al rubí como poseedor del don de asegurar la paz y la armonía y de proteger a su portador de accidentes o pérdidas materiales.

Propiedades astrológicas del rubí

El rubí es una excelente combinación del quinto y sexto rayo, es decir, de Marte y Júpiter. Es pues una gema que activa y genera pulsiones vitales que aumentan el vigor y aporta mayor fuerza dinámica al carácter de quien lo usa. Hace más jovial y condescendiente, facilita el desarrollo y la expansión personal, aplaca los apetitos desordenados como la lujuria, desinhibe la libido encaminándola a actitudes creativas o especulativas y no carnales. Es muy útil para las personas que escaseen de energías del quinto y sexto rayo, y que padezcan fuertes inhibiciones, falta de dinamismo, timidez, debilidad de carácter, pesimismo, desánimo, depresiones o que tengan dificultad para tomar decisiones o deteriorado el sentido de la justicia, la conciencia moral y se perciba en ellos un dominio de la pereza. El rubí facilita la consecución de bienes materiales, incrementa los beneficios económicos y mejora considerablemente los resultados del esfuerzo profesional.

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