Leo ascendente Leo

¿Qué obtendremos al doblar la dosis de arrogancia de Leo? Un orgullo fenomenal, un adicto al espectáculo seducido por las candilejas, inclinado a mostrar al mundo, constantemente, su mejor perfil.
Usted es despreocupado, muy generoso, amistoso y por supuesto dominante.
Atrae a los demás con su personalidad magnética pero, si no le dan el mando, buscará un nuevo equipo.
Tiene talento para la escritura, la actuación y la política, pero a menos que sintonice mejor con los sentimientos de los otros, puede fracasar en el amor.
Su principal defecto, enorme, salta a la vista: ese mismo orgullo escandaloso, que llega de la mano de una vanidad excepcional, lo convierten a usted en presa fácil de personas pegajosas y dependientes y de falsos aduladores. También está destinado a sentirse abandonado o traicionado por sus amantes, pues no tiene en cuenta los defectos al comienzo de la relación.
Recto y honesto, usted es uno de los signos más frontales y espontáneos, y espera que todos sean tan dignos de confianza como usted. Pero el verdadero amor puede quedar en segundo lugar tras su ambición desmedida.
O usted puede querer transformar a sus parejas en un felpudo, para después apartarlas a un lado con impaciencia si no le ofrecen suficiente desafío.
En su peor aspecto, usted es fogosamente obstinado y tiene un temperamento colérico que se niega a atender razones. Su gusto por los placeres sensuales alcanza niveles altísimos y dificulta la fidelidad. No puede aceptar un no como respuesta cuando se encapricha de alguien. Pero con esa poderosa energía creativa, usted es un amante entre un millón y no tendrá que padecer muchos rechazos.

Signo Leo