La Sacerdotisa

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La Sacerdotisa se encuentra sentada entre dos pilares, a la entrada de un Templo; estas columnas, similares a los brazos del Mago, indican lo positivo y lo negativo. Es pasiva, mientras que el Mago es activo. Sobre su falda se encuentra un pergamino de la Torá o Ley Divina; lleva sobre su pecho una cruz solar (algunas veces una cruz cruzada egipcia o ankh, tal como las que se solían encontrar en las manos de sus deidades); a sus pies se encuentra una luna en cuarto creciente. En algunos aspectos este simbolismo parecería egipcio, y la figura representaría a Isis, pues tiene cuernos sobre el tocado ya que la vaca se consideraba sagrada para Isis y la luna en cuarto creciente sería su Barca. Pero los pilares son Boaz y Jakin, pertenecientes al Templo de Salomón. Entonces podría considerarse que la primera carta, como sugiere Papus, expresa a Osiris en sus tres aspectos: como Divinidad, como Humano y Natural, y la segunda carta significaría su compañera. Aquí el Templo marca el límite entre lo sagrado y lo profano.
La Papisa como también la llaman, es la Naturaleza en su aspecto esotérico; los Misterios eternos cuya verdadera esencia los no iniciados no pueden develar. Para decirlo de otra manera, es como la Ciencia Oculta personificada. “No sin razón”, dice Gérard Van Rijnberk, “varios ocultistas, y ante todo los astrólogos, llamaron a esta carta: La Puerta del Santuario Oculto. El pergamino está parcialmente enrollado, medio oculto, porque no todos los ojos deben leer lo escrito; primero hay que recibir instrucción y demostrarse capacitado, antes de pretender poder leer lo que hay en él. Pero este pergamino representa realmente, en cierto sentido, el Libro del propio Thot (antiguo dios egipcio de la magia) que se abre con un dedo aparentemente guiado por la casualidad, aunque, en realidad lo es más bien por la intuición y la inspiración.
En cuanto a los dos pilares, son las fuerzas opuestas del bien y del mal en el umbral de los Misterios, y quien entra a los Santuarios Ocultos puede pisarlos con reverencia o profanarlos.
Beth, la letra hebrea correspondiente a este naipe, tiene en cierta medida la forma de una boca abierta, y su significado es “Casa”. Seguramente, entonces, uno de los significados de este naipe es que se deben vigilar las propias expresiones, no revelar lo que hay que mantener en secreto. La Sacerdotisa es luz espiritual, iluminación interior, aquella profunda comprensión ciclas verdades más elevadas, que no puede comunicarse al mundo exterior por medio de la palabra. Y como el cuerpo es la casa del alma, hay que ser muy cauteloso respecto de lo que entra y lo que sale de él; montar guardia junto al portal del espíritu, como la Sacerdotisa lo hace a la entrada del Templo.